Powered By Blogger

jueves, 10 de junio de 2010

Guerras inalámbricas: ¿Se convertirán los consumidores en pérdidas colaterales?

A medida que la Web móvil crece en popularidad, las compañías de teléfono y el gobierno se pelean por el control de los “conductos” inalámbricos.


Para más detalles sobre los comentarios de Ralph de la Vega, presidente y CEO de AT&T, sobre la administración del uso de la información de clientes—y para un análisis de lo que podría significar para los propietarios de iPhone—lea find.pcworld.com/63957.



Se está fraguando una batalla entre las compañías de teléfonos inalámbricos y el gobierno federal; y en el fuego cruzado se encuentran todos los teléfonos inteligentes, netbook y aplicaciones móviles hambrientas de anchura de banda que los usuarios utilizan cada vez más. Ambos campos alegan que están actuando por el bien de los consumidores: un bando dice que trata de evitar una crisis móvil mediante la imposición de reglas sobre los tipos de dispositivos y servicios que pueden tener acceso a sus redes, mientras que el otro plantea que la prioridad es darle a los usuarios acceso irrestricto a la Web inalámbrica.

Dependiendo del bando que gane, si usted, por ejemplo, es un cliente de AT&T Mobility, a lo mejor algún día le prohíban el acceso a ciertos sitios de la Web o usar servicios rivales de voz y televisión en su iPhone o en una netbook equipada con 3G. O bien, en el caso alterno, la Comisión Federal de Comunicaciones pudiera forzar a Verizon Wireless que permita a sus clientes sobrecargar su red celular con las descargas de archivos gigantes por medio de BitTorrent.

La lucha, en resumen, es por el control de los conductos inalámbricos del mañana, o si los servicios inalámbricos que emergen, florecerán o se marchitarán como resultado. En otras palabras, el conflicto tiene que ver con la neutralidad de la red—la idea de que los proveedores de servicio deben tratar por igual a todos los usos de la Internet—tal como se aplica a la industria inalámbrica. Y del mismo modo que la neutralidad de la red ha causado una gran conmoción entre proveedores de cable como Comcast, en la industria inalámbrica la discusión se está caldeando.

El servicio inalámbrico viene con advertencias

El problema, dicen los proveedores inalámbricos como AT&T, es que la anchura de banda inalámbrica es un recurso finito. Como resultado, AT&T y las otras compañía de teléfono excluyen de sus redes los servicios que consumen mucha anchura de banda. Un ejemplo es la versión móvil de SlingPlayer, el software de transmisión para el dispositivo Slingbox: AT&T dice que si todo el mundo empezara a transmitir datos de SlingPlayer en la red 3G de AT&T, la red se frenaría. Actualmente, los usuarios sólo pueden ejecutar SlingPlayer en Wi-Fi; pero 3G está prohibido.

AT&T dice que quiere mantener el control sobre los mayores tragones de anchura de banda. En la exhibición CTIA de la industria inalámbrica, celebrada a principios de octubre, el presidente y CEO de AT&T Mobility, Ralph de la Vega, comentó que AT&T tiene que administrar a los usuarios que más usan su red, aludiendo a los suscriptores del Apple iPhone.

1 comentario:

  1. Se ve interesante.. Pero sinceramente soy un poquito mala para comprender el mundo de la tecnologia... Pasate por mi blog :)

    ResponderEliminar